Mis 6 meses de viaje

Hace seis meses que me fui de casa.

Nunca había estado tanto tiempo fuera del país. Para muchos esto puede ser muchísimo, para mí es poco, pero como todas las primeras veces, ésta también tiene un sabor especial.

Llevo todo lo que tengo encima, llevo mi vida a cuestas. Dejé vacía la silla de la oficina, dejé la rutina del 110 que me llevaba de Villa Crespo a Recoleta, dejé atrás mi hogar, que con tanto amor había construído, abandoné por un rato a mis amigos y a mi familia. Ellos me esperan… saben que siempre vuelvo, llena de abrazos renovados.

Los viajes no tendrían sentido sin el regreso.

Hace seis meses que salí de casa con Byakko. Y sacar adelante un proyecto, trabajar de manera independiente, no es fácil. Y mucho menos cuando cada semana estás en un lugar nuevo, definiendo donde dormir cada día, descubriendo otras ciudades, otros mapas, y en el medio de tanta bulla, intentando, ni más ni menos, hacer el mango para vivir. No les voy a mentir. Muchas veces me frustro porque las cosas no salen como las espero, a veces lloro, a veces me siento sola, y me agarra la indecisión de saber si estoy haciendo lo correcto, si todo esto funcionará o si es solo un lindo sueño que va a terminarse pronto.

A pesar de todo esto, al final del día sé que la incertidumbre me hace feliz. Burlé a la rutina y logré que ningún día sea igual a otro, siempre tengo cosas nuevas que observar. Descubrir es mi palabra preferida del diccionario.

Me pienso hace un año atrás exactamente, y me veo sufriendo uno de los inviernos más fríos de mi vida. Recuerdo esa tristeza profunda que sentía en mi corazón, y que prefiero no olvidarla, porque me ayuda a seguir por el camino correcto. Tuve la fortaleza para no quedarme quieta y poder salir de esa situación que me agobiaba, porque soy una convencida de que vinimos al mundo con una misión, pero por sobre todas las cosas, a ser felices, potenciando la alegría de conectar con nosotros mismos y con los demás.

Crecer, creer y crear.

Un viaje es una enseñanza eterna, y yo siempre fui buena estudiante. Desde cada persona que conozco en el camino, que llega a mi vida para mostrarme algo nuevo, nuevas formas de expresión, nuevas historias, un ser humano espejo que lleva consigo otras experiencias de vida donde puedo ver reflejada las propias. Compartir momentos intensos en un corto período de tiempo y aprender a tolerar las diferencias para ver surgir el amor. Hasta cada montaña, río, edificio, puertas y ventanas, que estaban ahí antes que yo llegara, y me cuentan su historia con cada color.

Salir de la zona de confort y enfrentarse a la adversidad, empodera el alma. No nos quedemos donde no haya nada que aprender, donde no nos dejan crecer, porque la vida es un sueño.

Mantengámonos despiertos.

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3 comentarios
  • Andrea
    Publicado en junio 29, 2018 a 6:23 pm

    Te admiro y me inspiras a seguir con mi viaje, donde sabemos ambas que todo es sacrificio pero se disfruta, de cada paisaje de cada persona, de cada momento! Orgullo de mujer un gusto a ver coincidido con vos en este viaje, en esta vida. Te extraño amiga?

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    • Byakko
      Publicado en junio 29, 2018 a 6:27 pm

      Gracias bella!!! sos una de las personas que guardo en el corazón. Que sigan los viajes!!

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  • Meli C
    Publicado en junio 30, 2018 a 1:44 pm

    Me encantó, Personalmente siempre llevo en mi corazón el Invierno del 2016, que fue un Invierno en todos los sentidos, en mi caso fue la cachetada para despertarme mas grande que recibí en mi vida…así que me siento identificada!! no quiero volver nunca más a estar en una zona de confort en mi vida., Y aunque a veces pienso si la flasheo con los proyectos a largo y corto plazo que estoy teniendo, me encanta porque lo vivo intensamente!! como nunca antes….te quiero!

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