¿Cómo viajar a Tokio con poca plata?

Viajar a Tokio con poca plata es posible.

Cuando les dije a mis conocidos que me iba a Tokio, todos se quedaron pensando «¿Con qué plata? ¡Japón es carísimo!». Y yo creo que a esta altura ya puedo definirme como la campeona en recorrer el mundo con muy muy bajo presupuesto jiji

Tokio no es un lugar inalcanzable, siempre y cuando sepas bien cómo y en qué gastar. Todo lo que escribo en este posteo, está basado en mi experiencia personal, y son cosas que me hubieran gustado saber antes de viajar. Quisiera compartirlo con simples mortales como yo, que tienen un presupuesto limitado y sueñan con algún día conocer esta ciudad. Si te sobra la plata y podés darte lujos, no creo que te interese seguir leyendo.

Ahora, ¡vamos a lo importante!

 

¿Cómo viajar a Tokio con poca plata?

 

Vuelo

Primero lo primero: el pasaje de avión suele ser lo más caro ¡no voy a mentirte Marge! Peeero con suerte y viento a favor, podemos encontrar ese mágico pasaje barato que siempre aparece para salvarnos.

Para esto, tenés que hacer búsquedas todos los días. Al igual que en mi posteo «Cómo viajar barato por Europa», recomiendo usar SkyScanner, una plataforma de búsqueda de vuelos baratos que, a mi criterio, es la mejor, porque te permite seleccionar en «fecha de salida» el mes más económico, y te muestra todos los días del mes, con los precios más bajos del año.

En todos lados vas a leer que la primavera es la mejor época para viajar a Japón, por los cerezos y tal. La realidad es que es temporada alta y los precios suben. Yo opino que si realmente querés conocer Tokio, vayas en cualquier época del año porque siempre es una fiesta y no creo que te arrepientas. Si tenés mucho calor, podés ir haciendo pequeñas paradas en locales con aire acondicionado y tomar agua. Si tenés mucho frio, lo mismo pero con calefacción y té.

Encontrá ese pasaje barato, pedite las vacaciones, ¡y visitá Tokio de una vez por todas!

 

Hospedaje

El mejor consejo que te puedo dar para viajar a Tokio con poca plata, es que reserves el hospedaje con muuuucha anticipación. Tokio es una ciudad demasiado concurrida y si esperás a último momento (como hice yo), no vas a encontrar lugar donde dormir, y los que queden van a ser lo más caros. O sea que, apenas tengas tu pasaje, reservá el alojamiento. Podés hacerlo a través de Airbnb o HostelWorld. Los más baratos están por la zona de los barrios Asakusa y Ueno, y suelen ser hoteles cápsula (una extraña pero linda experiencia). Tratá de que estén cerca de la línea Yamanote del metro, que es la que te lleva a todos los sitios turísticos.

También podés probar con Couchsurfing, aunque yo no tuve mucha suerte (nadie me recibió). Pero obviamente un montón de personas utilizan esta herramienta y les funciona. Es diferente que en otras partes del mundo, porque los japoneses tienen otras costumbres, y dejar entrar en sus casas a un desconocido, es cosa seria.

Data extra: En los «Mangas Café», podés pasar la noche por muuuy poco dinero. Algunos japoneses lo usan si perdieron el tren, o si necesitan quedarse una noche en el centro. Y por otro lado, es posible acampar en algunos parques específicos, a esto lo llaman «Urban Camping». Yo no hice nada de esto, pero si tu presupuesto no te da para pagar un alojamiento, acá tenés algunas opciones para que no te pongas más excusas y vayas a Tokio 🙂

 

Transporte

Otro de los tantos consejos que leí sobre Japón fue: viajar con el JR Pass. Este es un pase para viajar en tren por todo Japón, exclusivo para turistas. Podés elegir entre pases de 7, 14 o 21 días (tienen que ser consecutivos, por lo tanto si viajás más de 21 días, ya medio que no te sirve), y tenés que comprarlo por internet antes de viajar. Esto suena espectacular, hasta que te das cuenta que el pase más barato (de 7 días) cuesta 227 €. Por lo tanto, vamos a descartar esta opción y abaratar un poco los costos (yo avisé que era un viaje sin lujos).

La realidad es que para manejarte por Tokio no es estrictamente necesario este pase. Aparte si te compraras el JR Pass, igual sólo podrías subirte a las líneas de esta compañía, que no son todas. La data posta es, como dije más arriba, la «Yamanote Line». Esta línea de metro tiene un circuito circular, que te lleva a todos los sitios turísticos que vas a querer ver, y si bien el boleto cuesta entre 160 y 200 yenes, podés tomarlo dos veces al día tranquilamente y no es tanto gasto. Eso si, no tires el ticket porque vas a tener que usarlo para salir, si no, vas a tener que pagarlo de nuevo.

Yo lo que hice fue alojarme cerca de una estación de la Línea Yamanote (en este caso fue en Shimbashi), tomar el metro al barrio que quería conocer, y una vez ahí, caminar mucho. ¡Caminé mucho! jaja Pero Tokio no tiene desperdicio, así que cada rincón fue bien aprovechado. De esta manera, solo pagué dos boletos al día. Algún que otro día me habré tomado más, pero en promedio no gasté más de 400 yenes al día en transporte 😉

Para viajar a otras ciudades, podes tomarte un bus, que sale mucho más barato que cualquier tren. La empresa más conocida es Willer Express (www.willerexpress.com). Si vas a hacer esto, te conviene sacar el pasaje de avión de vuelta a casa, desde la última ciudad que visites, así no tenés que volver a Tokio.

 

Comida

Comer afuera te puede llegar a costar de 500 yenes para arriba. Como siempre, la mejor manera de ahorrar, es alojarte en hostels con cocina. Así sólo comprás en supermercados, te cocinás y no comés afuera. Si nada de esto funciona, tenés la posibilidad de comprar algunas comidas hechas, por pocos yenes, en las famosas tiendas de conveniencia, como 7 Eleven, Lawson o Family Mart. Estos fueron mis grandes amigos en mi paso por Tokio.

Yo la verdad es que me había ilusionado mucho con todo lo que leí sobre las tiendas de 100 yenes. Pensé que iba a encontrar comida super barata ahí y que estas tiendas iban a estar por todos lados, pero no es así, por lo tanto, si leíste en algún blog sobre esto y pensaste ¡uy que bueno, voy a comer por 100 yenes!.. olvídalo. Si te las encontrás en el camino, buenísimo, pero la realidad es que no me crucé una en 5 días.

 

Conectividad

Esta es la mejor mejor mejor data de todas, porque a mí me tenía muy preocupada la verdad antes de llegar a Tokio, pero fue mucho más simple de lo que pensaba.

Averigué lo del Pocket Wifi, un aparatito que alquilás y llevás con vos y te da wifi todo el rato, pero ¿que pasó? obviamente era caro (me lo imaginaba jeje). Entonces decidí comprarme una sim card, como hago cada vez que viajo a cualquier país. Me fui a la tienda donde se consiguen, que se llama Bic Camera (anotá el dato por si te la vas a comprar), pero para mi sorpresa, esto también era super caro y no sólo te cobraban por la tarjeta, sino que también te cobraban por la activación de la misma. El total me salía más de 4000 yenes. Fracaso rotundo para esta viajante gasolera.

La posta: HAY WIFI EN TODOS LADOS jaja

El metro tiene wifi y funciona perfecto, sólo tenés que ingresar con tu mail en la plataforma y listo. Cada barrio también tiene su propia red, varía un poco la calidad de la conexión, pero en general zafa. Las tiendas de conveniencia que nombré más arriba, 7 Eleven, Family Mart y Lawson, tienen wifi y funciona bárbaro. Hasta los buses de larga distancia tienen wifi. Obviamente en todos los hoteles, cafés, restaurantes, y otro tipo de tiendas como de juegos y demás, también tienen.

Así que ya sabés, no es estrictamente necesario comprarte absolutamente nada para estar conectado. Te juro por mi propia experiencia que vas a encontrar wifi siempre.

 

Entretenimiento

Tampoco es necesario que vayas a todos esos lugares mega turísticos instagrameables que ves en las fotos. Podés darte un lujo, o dos, dale. Pero muchas de las cosas más lindas de Tokio son gratis. Los templos, el Tokyo Metropolitan Building, los parques, el cruce de Shibuya, las luces de Shinjuku, los bailarines Rockabilly del Parque Yoyogi, y tooodas las calles, veredas, colores y demás cosas que se crucen en tu camino, que van a ser un millón, para tu suerte, son gratis.

 

Creo que esto es lo básico que necesitás saber para viajar a Tokio con poca plata. Me entusiasma porque es un lugar que hay que conocer si o si en esta vida, y quisiera que todos saquen afuera sus prejuicios y miedos, y encuentren la manera de adaptarse a la austeridad para poder lograrlo. No necesitás ser rico para conocer Tokio, ¡sólo ser flexible!.

Espero que les sirva y si tienen buena data para agregar, siempre será bienvenida.

 


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